Su creador es el empresario multimillonario Neocelandés Alan Gibbs.El coste del proyecto Aquada,desarrollado por Gibbs Technologies,ha costado 160 millones de euros y siete años de investigaciones y desarrollos. La propulsión sobre el agua es asegurada por dos propulsores en la parte trasera del coche y dos unidades de disco en el arco, para propulsar el vehículo bajo el agua. El chasis es construido de componentes de peso ligeros hechos de Carbon Nano Tubes y contiene un sistema a bordo que llena al coche de aire. El coche fue presentado en marzo en el salon del automóvil de Ginebra.
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